Las muchas mentiras de Asepxia
Hace unos días tuve la oportunidad de platicar con un reconocido dermatólogo respecto al tema del acné, que tanto afecta a los adolescentes justo en el momento en el que, lo que estos quieren, es verse bien y ser aceptados socialmente.
Se trata de un mercado, el de los tratamientos cutáneos, de muchos millones de pesos al que concurren tres marcas principales: Jabón Azufre Grisi, que es el líder; Oxxy y Clearasil.
Pero al que Genoma Lab puso el ojo y, para variar, se está quemando: su marca Asepxia es un completo fraude ya que se trata de un producto cosmético que, por lo mismo, es incapaz de ofrecer la cura y los beneficios que ofrece. Es un jabón de baño como cualquiera. Y punto.
Y el colmo: inventaron una palabra, el antiacnil-3 que es sólo eso: una palabra porque ese ingrediente no existe.
Pregúntenle ustedes, queridos lectores, a cualquier químico y van a ver que les estoy diciendo la verdad.
Es como si los de Genoma Lab anunciara un producto con polvos de la madre Matiana o con miados de Harry Potter. Obvio, una madre así la compran los muchachos una vez… ¡y no la vuelven a comprar!
Prueba de ello es que Asepxia está hasta el fondo del mercado, con unas ventas tan raquíticas que nadie se explica de dónde saca su fabricante para anunciarse tanto en televisión: ¿no será un lavadero de dinero? ¿Y dónde está la Secretaría de Salud que, se supone, debe de cancelar este tipo de fraudes?
¿Cómo es posible que Televisa, que se supone que es una empresa seria, pública y privada le siga el juego a dichos estafadores? Al rato van a grabar la novela de Juan del Diablo con el Chapo Guzmán.





