
De más o menos 20 años a la fecha, las agencias de promociones se han vuelto el blanco de todas las envidias de las agencias de publicidad, quienes han visto, estas últimas, cómo los recursos de los anunciantes se pasan, cada vez más y más, de un rubro a otro: “ahí está el dinero” se escucha decir a los publicistas, a menudo, no sin un cierto dejo de amargura. Y es que, para variar y como siempre, fue exactamente hace un par de décadas cuando los anunciantes se dieron cuenta de que les era infinitamente más redituable –y seguro- invertir en promociones en lugar de hacerlo en publicidad toda vez que, en la primera, existen estadísticas por entero confiables de que los recursos se recuperan de inmediato: incluso existen datos de que, de cada 10 clientes potenciales que una demostradora aborda en el punto de venta, cuando menos tres, y en ocasiones hasta 4, acaban comprando el producto que se les ofrece. Sólo que, como era de esperarse, la bonanza en el renglón de promociones acabó generando un alud de agencias, muchas de ellas de carácter “patito” interesadas en llevarse al menos una parte del pastel. Y ello ha convertido a la actividad en algo por demás competitivo y cada día más difícil de realizar por las razones que enseguida vamos a narrar a nuestros lectores a través de la siguiente entrevista, que hicimos recientemente, con el director de esas de las agencias de promociones, profesional y 100% establecida, y que lleva ya buen tiempo dedicada a este difícil negocio: nos referimos a Gerardo Reyes Guizar, director general del Grupo MPI.

