¿No será lo de Willy Sousa una venganza política?

La mula no era arisca, los palos la hicieron y más sabe el diablo por viejo que por diablo: de acuerdo a mi experiencia en este negocio me parece que, antes de aventurar juicios en el caso de Willy Sousa y su jefecita, convendría saber lo que ellos tienen que decir.

Porque cuando El Publicista entrevistó al susodicho con motivo de la exposición fotográfica “México en tus sentidos” que se mostró en el Zócalo capitalino para celebrar el Bicentenario de la Independencia, Willy dejó muy claro su agradecimiento a las señoras Patricia y Claudia Dorenbaum y a doña Raquel Birman Furman quienes, nos comentó el amigo, se habían encargado de conseguir los patrocinios y financiamientos que hicieron posible tan exitosa exposición.

Porque eso no lo puede discutir nadie: “México en tus sentidos“ se exhibió e incluso rompió records de asistencias y muchos otros. Y entonces, si la empresa Contempla México que fue la responsable de dicho montaje era sin fines de lucro… ¿por qué esas distinguidas damas se quejan ahora de que Industria Tres no les participó de las utilidades?

Al punto, cabe resaltar que el apellido de casada de doña Raquel Birman fue (o es) Bessudo. Y que su marido, León Bessudo fue años atrás, uno de los accionistas que llevaron a la quiebra a Refrescos Jarritos y que le quedaron a deber a medio mundo de los medios.

O sea que el burro hablando de orejas: Dios las hace y ellas se juntan. Y es que en este país lo que se acostumbra es hacer leña del árbol caído, pero yo no voy a hablar mal de Willy y de su jechu porque a mí siempre me trataron de maravilla y lo considero mi amigo.

Como colofón a esta nota – y que es lo que más me mueve a sospechar que en todo esto hay gato encerrado– son los precios que, por producción de diversos spots, le cobró Willy Sousa a la Secretaría de Turismo y que fueron otorgados por asignación directa, a través de los Estudios Churubusco.

Dicha lista de cobros que, insisto, el diario gratuito 24 Horas publicó con pelos y señales, el promedio cobrado por spot fue de 300 mil pesos… ¡baratísimo! Porque, en ultimo de los casos… ¿qué tiene que ver una cosa con la otra? Insisto: nos huele todo a una venganza, política o de otro tipo, pero venganza.

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