La semana, pasada por hacerle un favor a unos amigos, acepté entrevistar a una monita que, según me dijeron, es la responsable del programa de Vida Saludable dentro de ConMéxico la asociación que fundara Isaac Chertorivski para agrupar a las grandes marcas de este país.
Mi supuesta entrevistada dijo llamarse Lorena Cerdán y es de una frivolidad insultante para quien quiera que tenga dos dedos de frente: después de hacerme esperar más de media hora, (porque yo SÍ llegué puntualmente a la cita), Lorenita se disculpó diciendo que “estaba hablando con una prima”.
Y se siguió, diciendo barbaridades, sin poder responder, de manera correcta, a ninguna de mis preguntas: jamás pudo explicar en qué consiste la tan cacareada “colaboración” entre Televisa y las 21 marcas de alimentos co-patrocinadores quienes, como Cerdán afirma, “fueron los que pagaron la campaña”.
Entonces, si los anunciantes pagaron… ¿en dónde está la generosidad de los televisos? Nadie sabe, nadie supo, Lorena menos que nadie.
A todas nuestras preguntas me respondió con evasivas peores que las de un niño de cuarto año de primaria. Lo mejor fue cuando le preguntamos si no le parecía una incongruencia que una empresa como Televisa, saturada de la publicidad de los productos como Genoma Lab, que esos sí que hacen daño, para que vean, se curara ahora sí que en salud con una campaña a favor de un estado físico saludable del auditorio, (que además cobró).
Al respecto Lorenita sólo alcanzó a balbucear: “este… este… esas son políticas de Televisa y yo no me meto”. ¿Tú, o ConMéxico, mi querida amiga: porque se supone que estás actuando como vocera de esa institución?
Moraleja: que no nos venga Televisa a tratar de dormirnos con supuestas acciones caritativas que, al igual que el Teletón, cobra a precios de oro. Y que ConMéxico se consiga una coordinadora de programas de salud que sepa su trabajo.