Toda la semana del 14 al 19 de diciembre pasado me la pasé credo de tantas comidas, cocteles y otros eventos a los que me invitaron. No leyeron ustedes mal mis querido lectores: dije credo.
Credo es un estado del ser humano, que sucede siempre por las mañanas, muy temprano, en las que uno está medio crudo y medio pedo. Lo bueno es que Nachita Pompilia me acompañaba.
Ella misma es quien ahora me lleva, feliz y contento, a los Nueva Yores, donde pienso planear, en compañía de los mejores glúteos del condado, las fiestas de fin de año. Favor de no molestar.
Nos leemos el 6 de enero, fecha en que publicaré qué le va a pedir cada uno de los publicistas más famosos a los Reyes Magos.
En mi caso adelanto una estricta dieta de camarones, ostiones y otros mariscos con Viagra como postre.