El bueno:

Me parece maravilloso que Porrúa promueva la lectura, en este caso de libros de terror. Incluso me parece una campaña más creativa que la de Gandhi, que empezó muy bien, pero ahora ya está muy repetida.
El malo:

Increíble para Bimbo: un layout de dos pesos habla muy mal de uno de los principales anunciantes de México.
El feo:

Demasiados elementos para alguien que, como el público, lleva prisa.
El efectivo:

Un servicio, bien anunciado, que por novedoso se merece un premio.