En lo que podríamos calificar como el peor error de cualquier partido en las elecciones de 2012, hace unos días el PAN destapó como su candidata para el Gobierno del Distrito Federal a la Sra. Isabel Miranda de Wallace, quien se supone es publicista ya que, según ella misma afirma, es propietaria de Show-Case, una de las empresas más polémicas y controvertidas de la industria mexicana del exterior.

Y decimos que se supone porque, en honor a la verdad, los mismos publicistas sabemos muy poco: al respecto con el favor de mis tres o cuatro lectores voy a exponer, a continuación, en qué me baso para estas aseveraciones.

A finales de la década de los ochentas del siglo pasado, los industriales de la publicidad exterior de este país se encontraban cómodamente instalados en su confort; con un reglamento bastante laxo y fácil de observar, se limitaban a administrar –y a vivir muy bien- de las migajas que los anunciantes invertían en la radio y la TV en su gran mayoría… pero entonces sucedieron dos cosas casi casi cataclísmicas para la actividad: la televisión cayó de la gracia del gremio del público, (fenómeno que aún no se termina) y Ricardo Escoto Núñez hizo su aparición colocando estructuras a diestra y siniestra, a menudo en lugares prohibidos; robando, pirateando y tapando los lugares a otros, sin reparar en gastos para ello.

¿De donde sacó Escoto, que antes de eso fue un pobre y mediocre vendedor de alarmas para auto, las enormes cantidades de dinero necesarios para colocar tantas y tan costosas estructuras, sobornando para ello a infinidad de funcionarios? Eso es algo que nadie sabe y que aún hoy es día continúa siendo un misterio.

Lo cierto es que, junto con la Publicidad Rentable de Escoto surgió también, a manera de comparsa, otra empresita de exteriores, de nombre Show-Case, propiedad de Chabelita Miranda de Wallace, de profesión ama de casa. Ella cuenta que dicha mini-empresa era propiedad de su marido quien, ante un mal cardiaco crónico, se lo dio a manejar a ella, su señora, a quien, al poco tiempo, su hijo, (q.e.p.d.), le echó la mano.

Y consta en actas porque las autoridades les siguieron la pista, que el dueto Rentable-Show-Case, de Escoto-Wallace, se dio a la infame y depredadora tarea de colocar anuncios exteriores en cientos de lugares prohibidos, recurriendo para ello al soborno en la mayoría de los casos.

Es más: en una ocasión que las autoridades del D.F., entonces al mando de Espinoza Villarreal, (un corrupto como todos los priístas), presionadas por la opinión pública, trataron de quitar algunas de las estructuras de Show-Case sobre el Anillo Periférico, la Sra. Miranda de Wallace, a altas horas de la madrugada, llegó al lugar, bajó de su auto hacha en mano y rompió los cables de la guía hidráulica encargada de la remoción en cuestión, con lo que puso en grave riesgo la vida del operador, quien pudo haber muerto si la chunche esa se hubiera desplomado.

Por esa acción, a todas luces vandálica e incluso de barbajanería, la Sra. Wallace fue detenida y se pasó sus buenos días en el frescobote. E insistimos: consta en actas.

¿Cómo es entonces que el PAN, que tanto se ufana de acatar la ley, postula como candidata a alguien acusada y procesada por desacato, ataques a la autoridad, inobservancia de la ley más los delitos que salgan?

No se pierdan ustedes queridos lectores, esta apasionante serie de notas, que continuarán el día lunes.