Los productos para remediar la disfunción eréctil basan su eficacia, básicamente, en una sustancia llamada Sildenafil, común en el Viagra, el Cialis, el Levitra y otros artículos auxiliares en casos de Nicaragua Paraguay, (pregúntame, ca…, pregúntame).
Hasta el 03/03/12, para poder vivir una tórrida sesión de amor sin arriesgarse a hacer el ridículo, había que tomarse la dichosa pastillita azul unos minutos antes de entrar acción, siempre con el riesgo de que, a la hora de la hora, se le enfriara a uno la vieja y el cohete se cebara: pregúntale a Nachita, quien ya me lo ha hecho varias veces.

Pero ahora, gracias a Siegfried Rhein, todo parece indicar que esas vicisitudes han pasado a la historia ya que, justo en esa fecha y en el Hotel Four Seasons, nuestro amigo Alejandro Méndez, de la agencia de RP Grupo Méndez nos invitó al lanzamiento de Lerk y de Lerk Jet, dos productos contra la disfunción eréctil… ¡en forma de chicle!

Leyeron ustedes bien, mis querido lectores del sexo masculino: ahora ya no hay necesidad de tomarse la pastillita minutos antes. A la hora de la hora, cuando su pareja les esté diciendo toda la verdad desnuda, bastará con que se echen a la boca un Lerk, le den dos que tres masticadas… ¡y al abordaje mis valientes, con el estandarte por todo lo alto!

Bueno, no ambos productos son masticables: Lerk es una pastilla de tipo tradicional y el chicle es Lerk Jet. Los dos se venden, en dosis de 50 y 100 miligramos a precios que van de los 49 a los 53 pesos…

¡indimoder! Viagra, una sola pastilla, cuesta casi 200 pesos.
Lástima, mis queridos lectores, que al fabricante, en el día del mencionado lanzamiento, no se le ocurrió hacer muestreo de sus productos; me hubiera gustado hacerle de piloto de pruebas y darle una buena rugida a Nalgot.