El Mundial ha traído como consecuencia la apertura de muchos nuevos restaurantes en los que se han convertido ya en las nuevas zonas turísticas de la CDMX.
Me refiero, obvio, a las colonias Roma, Condesa, Cuauhtémoc y Del Valle, en las que a diario surge un nuevo establecimiento en el que se nota que los dueños le ponen mucha lana… con resultados no siempre satisfactorios.
Es más, yo diría que son más los que truenan por la inexperiencia de sus propietarios que los que logran sobrevivir.
Viendo tanta abundancia de nuevas opciones para comer, este reportero ha tomado la iniciativa propia de reseñar sus experiencias en esas novedades creando para ello esta nueva sección, que esperamos perdure y guste a nuestros lectores… ¡buen provecho!
Y empezamos con CUINA, un restaurante recién inaugurado en la calle de Tabasco, casi esquina con Av. Cuauhtémoc, en la colonia Roma Norte. Para empezar esa zona se ha puesto bastante bonita y CUINA no es la excepción: se trata de una de esas señoriales mansiones, construida a principios del siglo pasado y durante el porfiriato, que ha sido espléndidamente remodelada para dejarla muy hermosa y funcional… ¡le invirtieron un buen billete! La comida no está mal y tiene buen sazón: yo pedí, al desayuno, unos huevos a la cazuela que resultaron riquísimos.
O sea que el lugar tiene buen ambiente y buena comida… lástima que el servicio deje mucho que desear. Empezando por la apertura de la casa: el día que yo anduve por ahí, la encargada de la puerta llegó con 20 minutos de retraso y el lugar permaneció cerrado a la clientela de 9 a 9:20.
Después, el servicio a la mesa es bastante tardado y hasta descuidado: si no se me ocurre preguntar por el jugo de naranja nomás no me lo habrían llevado. Y eso fue cuando ya me iba.
En resumen, yo le pondría a CUINA un siete de calificación, de nada sirve que el lugar esté tan bonito y cocinen bien si la gente que sirve a los clientes no sabe hacerlo o llega tarde.







