Asistimos a la inauguración del Centro de las Artes Inmersivas, en Gral. Prim 90, Col. Juárez, (que, por cierto, está cada día más bonito e interesante como barrio), que abrió sus puertas con una exposición de Leonora Carrington con el título Laberinto Mágico.
Solo como un breviario cultural, cabe señalar que el marido de la Sra. Carrington aquí, en México, fue nuestro gran amigo Tzikki Weiss (a) “Chiquis”, quien durante años y felices días fue nuestro fotógrafo oficial de la ya desaparecida ANP. Fue gracias a él que nos volvimos fans de la obra de su señora.
Al hacer la inauguración antes mencionada, el creador de Laberinto Mágico menciono que se trata de una exposición a la que, más que ver, hay que entrar. Y en efecto porque, luego luego llegando, le dan a uno tres recomendaciones para dicho recorrido: uno familiar, con guía; la segunda puede ser para buscadores de experiencia y tercera para amantes del arte.
Yo me dejé guiar por mi instinto y me fui a la buena de Dios por lo que inicié con una breve semblanza de la artista… ¡llevó una vida de lo más peliculesca!
La exposición se encuentra en un edificio ultramoderno y muy funcional, que consta de 12 salas, en cada una podemos apreciar una escultura monumental con figuras y nombres como El Gato con Botas, La Serpiente Voladora, El Gallo y otras. Hay que verlas para disfrutarlas.
Deseando ser co-participe de la experiencia, quien esto escribe recibió una carta de la baraja de la pitonisa de El Tarot con el título de La Torre, que se trata de un instante de iluminación. Esta carta es una celebración del caos transformador.
Agradecemos a Pablo Weiss Carrington, hijo de la artista y conocido nuestro, por habernos invitado a tan interesante experiencia que, sin duda, hará más atractiva esta ciudad.







