Si tú, lector querido, eres de los que le gusta caminar a menudo por la colonia Roma, Condesa, Polanco y otras de la CDMX, ya habrás notado que, de unos años para acá, cada día hay más y más panaderías boutique en esas zonas: son establecimientos que captan a sus clientes a través del olfato toda vez que sus creaciones huelen delicioso. Es el dulce y muy rico olor de la panadería fina que ahora nos llega directamente… ¡desde nueva Zelanda!
Todo gracias a los esfuerzos de Fonterra, corporativo agrícola neozelandés, con más de 20 años de presencia en México a través de su marca de lácteos de Anchor Food Proffesionals.
Al punto, cabe insistir en que esos lácteos provienen directamente de Nueva Zelanda, un archipiélago del Continente Oceanía: todo ese país es más o menos del tamaño de Chihuahua y cuenta, también más o menos, con 6 millones de habitantes. La empresa fabricante mencionada, Fonterra, es un corporativo compuesto por 9 mil familias de granjeros, quienes cuidan a sus vacas como a las niñas de sus ojos desde hace más de un siglo.
Ellos, los dueños del ganado, atribuyen la buena calidad de sus productos lácteos al hecho de que, en aquellas tierras, todas las vacas se alimentan por libre pastoreo: allá, Clarabella y compañía se pasean por los pastos a como se les da la gana, todos los días del año, ya que el clima de las islas es templado. Sin exagerar podemos afirmar que la leche que así producen es leche de vacas contentas. Y de tanta calidad que los productos de la empresa se exportan a todo el mundo en un 95%. Pero… ¿cuáles son esos productos?
En términos generales: crema, mantequilla, quesos y queso crema, en distintos pesos y/o presentaciones para su uso industrial, todos de marca Anchor Food Proffesionals.

Ricardo Orozco, Director Food Service LATAM de Fonterra, nos platica:
“Nuestros sistema de comercialización se enfoca exclusivamente a los profesionales de la alimentación; la gente que adquiere nuestros productos para utilizarlos en la preparación de otros platillos, sobre todo pastas. En ese aspecto, la industria en México es muy grande y dinámica: se estima que, solo en lo que respecta a restaurantes, existen más de un millón de ellos en todo el país. Y todos pueden ser, o ya son, nuestros clientes”.
Por su parte, Belhem Pinedo Lagunas, Head of Marketing LATAM de Fonterra, nos dice:
“Aparte de ser de origen totalmente natural y de estar elaborados con gran calidad, todos nuestros productos han sido diseñados para satisfacer las necesidades de los profesionales en la preparación de todo tipo de alimentos. Y disponemos de un artículo para cada necesidad específica. Por ejemplo, nuestro queso gouda es ideal para gratinar: ningún otro tiene esa textura cuando está cocinado. Nuestro queso crema es magnífico para preparar pasteles. Y nuestra mantequilla se presta para todo y en todo sabe deliciosa”, nos platica Bel, quien es egresada de la Universidad La Salle.

Toda esta entrevista se desarrolla en el ultra-moderno laboratorio-cocina que Fonterra ha habilitado en la Colonia Granada de la CDMX, con todos los aparatos y utensilios de cocina que cabe imaginar y que la empresa usa ahora como centro de ventas y capacitación para sus clientes y prospectos.
“Cuando descubrimos un nuevo platillo o una especialidad gastronómica en alguno de los muchos restaurantes o panaderías del país, invitamos aquí a su creador, para que lo prepare en nuestras instalaciones, pero con nuestros ingredientes y pueda, así, comprobar cuáles son nuestras ventajas, nuestro sabor y nuestra calidad”, nos comenta Ricardo Orozco, quien se encuentra muy entusiasmado con la fortaleza y el crecimiento que está encontrando la industria gastronómica mexicana de la panadería a la fecha.
“Llevamos creciendo a doble dígito durante los últimos años y se estima que, cada año, el mexicano común consume un promedio de 30 kilos de mantequilla. Y, como ya te mencioné, existe más de un millón de negocios dedicados a la comida en este país”.
Por su parte, diciendo y haciendo Bel Pinedo nos muestra un paquete, más o menos de tamaño carta y nos señala: “Este producto son hojas o láminas de mantequilla, que hacemos así para facilitar su uso y manejo en la preparación de croissant, (nuestro ‘cuernitos’ favoritos), de los que cada día se comen más en México. Con estas láminas de mantequilla Anchor Food Proffesionals el hojaldre queda más suave y crujiente, pero al mismo tiempo más firme, lo que facilita la preparación y relleno del pan en las múltiples formas que conocemos.
Este es solo un ejemplo de cómo Fonterra diseña y produce sus productos pensando en la necesidad de nuestros clientes”, afirma nuestra flamante amiga.

Solo para despedirnos, cabe señalar que Fonterra no vende sus productos Anchor Food Proffesionals de manera directa al público: por eso no se encuentra en el autoservicio.
“Nuestro cliente directo es el chef de cocina; el que prepara la comida y con él llevamos una relación B2B que nos ha resultado muy satisfactoria en todos aspectos. Tanto que hasta contamos con un chef propio, en nuestra cocina”, se despide de nosotros Ricardo Orozco.








