En México, comer en la calle es una tradición que alimenta la economía, preserva las costumbres y acompaña la vida diaria de millones de personas. Según el INEGI, más de 805,000 changarros de alimentos trabajan diariamente para sostener esta tradición gastronómica, reflejando la importancia social y económica de este tipo de establecimientos en el país.
Con este espíritu, nace Embasadores una campaña que reconoce y amplifica la voz de quienes dan vida a la comida callejera en ciudades clave como Ciudad de México, Estado de México, Mérida y Guadalajara. A través de esta iniciativa, la presencia de los changarros será impulsada mediante anuncios exteriores, como parabuses y espectaculares, además de videos y contenido digital en las redes de la marca, llevando sus historias a nuevas audiencias.
Un reconocimiento a los que nos alimentan todos los días
Los changarros forman parte del motor económico del país. Con ingresos promedio de $4,500 mensuales, gran parte destinada a insumos y operación, estos negocios dependen del flujo constante de comensales. Para muchos mexicanos, comer en la calle es parte de su vida diaria:
- Más del 40% come fuera de casa una o dos veces por semana.
- El 17% desayuna, 48% come y 35% cena en puestos callejeros.

Embasadores: cuando la marca presta su voz para amplificar la de ellos
La campaña continúa una trayectoria de iniciativas que han puesto a los changarros al centro, como Billboarts (2023), que recuperó rótulos borrados mediante espacios publicitarios, y Propinas en Vivo en TikTok (2025), que permitió a los puestos recibir propinas en transmisiones en vivo.
“Creemos profundamente en los puestos de comida porque forman parte esencial de nuestra historia y del sabor de México. Con Embasadores queremos regresarles un poco de lo mucho que nos han dado: reconocimiento, visibilidad y apoyo real, respaldando su trabajo como siempre lo hemos hecho. Si a los changarros les va bien, a México le va bien”, Gabriela Riva Palacio, Group Marketing Manager Grupo Herdez.
A través de esta iniciativa, se buscará contar sus historias, destacar su lugar en la cultura gastronómica de los mexicanos y fortalecer su presencia en la vida cotidiana de la gente.
Porque México no sería el mismo sin ellos: sin la torta de la esquina, el carrito de hot dogs de la plaza, las hamburguesas al carbón de la colonia o los chilaquiles del camino al trabajo. Hoy, su labor se reconoce y se amplifica.







