Cuando se va a filmar un comercial, lo primero que hay que hacer es revisar que todo el equipo a utilizar, ya sea propio o rentado, esté funcionando al cien. Sobre todo la cámara y sus lentes, que son equipos de alta tecnología, que siempre estén en mantenimiento porque, si fallan sobre la marcha, la catástrofe es mayúscula.
Así, en una cámara, lo primero que hay que cuidar es que esté perfectamente colimada. ¿Perdón… qué es eso…con qué se come? Porque nunca antes en mi ya larga carrera profesional había yo escuchado ese término, ni sabía que existiera esa área de producción: el laboratorio de colimado.
Y como a mi me enseñaron que lo que no se sabe debe preguntarse a quien sí sabe, entonces hice una visita a CTT, la empresa más importante en el arrendamiento de equipo para filmación en este país, con más de 50 años de experiencia en el ramo, a cargo de la Sra. Chuyita Hernández y sus tres hijos, quienes tuvieron la paciencia de explicarme cómo está eso del colimado, a través del jefe de ese departamento en CTT: el amigo Pedro Limón, quien me llevó a su laboratorio y ahí, in situ, me dio una clase sobre la materia.
Y él nos dijo: “Cuando se dieron cuenta de que las necesidades de colimado crecían y crecían, los señores Hernández contrataron a un especialista, en EU. Él fue el Sr. Antonio Hernández, mexicano, pero residente en EU, quien había trabajado ya toda su vida en empresas como Carl Zeiss, Siemens Angenius y otras especialistas en óptica avanzada. Él vino, con todo ese saber y experiencia, a enseñarnos el oficio en un curso que duró dos años, a tiempo completo: él nos lo enseñó todo y, cuando vio que ya sabíamos, se regresó a Norteamérica”.
Ahora sabemos, por lo que CTT nos enseñó, que colimar es la ciencia de calibrar el desempeño de una cámara de cine o video, con los lentes a utilizar, con el propósito de que la imagen en pantalla se reproduzca por completo nítida y a foco. La acción aplica también en cámaras de foto fija. Así, en el papel, parece fácil de lograrse, pero es una labor delicada porque se hace con equipos de muy alta tecnología, en un recinto donde incluso el piso está liso al milímetro.
“Trabajamos con unidades en micras: y una micra es la milésima parte de un milímetro. No podemos equivocarnos porque, si lo hacemos, el resultado puede ser una imagen desenfocada. Que puede ser que a simple vista no se note, pero en la pantalla de la sala de cine sí se llega a notar. Y eso no puede suceder”, nos comentó Pedro Limón.
Y si un laboratorio así es muy apantallante, cuantimás el de CTT, donde se tienen 3 estaciones de trabajo, completos de pe a pa, con un colimador paralelo de marca Chosziel, un proyector de alta precisión, que corre sobre una mesa con rieles en el piso, una dotación completa de tablas Siemens de enfoque y muchas otras herramientas de tecnología especial.
“Así, lo que antes requería más o menos una semana ya que todo el equipo debe colimarse antes de salir al campo, ahora podemos hacerlo en 20 minutos. Como es obvio suponer, nuestros equipos y herramientas son caros, pero el trabajo de nuestros clientes requiere ese servicio. Y nosotros lo damos”, concluyó el Sr. Limón.








