A fines de 2025 la FIFA y Femexfut anunciaron con bombo y platillo la reinauguración del remodelado Estadio Banorte con un partido entre México y Portugal, en el que jugaría el crack Ronaldo: fue entonces que los boletos para ese juego se pusieron a la venta a un precio de 7 mil pesos, cada uno, si mal no recuerdo.
No existen informes respecto a cuántos de esos boletos se vendieron, pero al parecer la mayoría. Solo que, en marzo de 2026, faltando menos de un mes para dicho partido, se dio a conocer que “siempre NO” vendría Ronaldo… y los boletos bajaron de precio. Cayendo de 7 mil pesos a mil de un día para otro: una depreciación de más de 11 veces para la que no ha habido una excusa válida.
Si tú, querido lector, ya habías comprado tus boletos al precio original, ya te amolaste. Porque puedes pedir que te devuelvan tu dinero, incluso el importe total, pero te va a llevar un buen tiempo lograrlo.
Si eso hubiera sucedido con cualquier otra institución el escándalo habría sido mayúsculo, más no con el fútbol mexicano. Y menos en la FIFA que cada día acumula más y más cargos de corrupción por ser un socio voraz.
Con no ir a los partidos basta: lo que los señores buscan es dinero ante todo. Y si se los negamos ya estuvo.







