La tercera semana de junio de 2025 pasará a la historia porque en ella se inició el público debate en torno a si se debe o no utilizar la IA (Inteligencia Artificial) para generar spots publicitarios u otros contenidos.
Todo por un comercial de Banco Santander, que produjo la productora Revolver con esa técnica, lo que despertó la ira de muchos del gremio de la industria audiovisual y de la publicidad, porque, argumentan, les están quitando la chamba: el anunciante y sus publicistas son libres de concretar sus ideas como mejor les parezca y oponerse a ello es oponerse al progreso.
Está sucediendo, ahora, lo que pasó entre el videotape y el cine. Los puristas de la vieja ola tildaron a los que grababan con videotape como a improvisados y hasta chachareros: todos aseguraban su pronta desaparición por “mal hechos”. Pero al público consumidor no le importó y al final la tecnología se impuso: resultaba más cómodo, fácil, rápido y barato producir así un video.
Exactamente lo mismo puede llegar a pasar con la IA si no nos ponemos abusados y vamos viendo, pero ya, para qué sirve y para qué no la Inteligencia Artificial. El chiste es que nos adelantemos a la jugada.
Por cierto, en breve les compartiremos la entrevista que recientemente tuvimos con Santander y Revolver quienes nos hablan, con lujo de detalles, de esta campaña hecha con IA.








