Se va el Mundial y nadie se acordó de una campaña de civismo.
Hubo un tiempo en que, cada que llegaban las fiestas navideñas, los fabricantes de bebidas alcohólicas usaban los medios masivos para enviar a la ciudadanía diversos mensajes sobre los beneficios del consumo moderado de esos elixires. Y la gente se los agradecía porque hablar así era por el bien de todos. Algo similar debía haberse…





