Una de las más célebres y memorables campañas de la publicidad fue realizada, durante las décadas de los sesenta y setenta del siglo pasado, por el ahora Consejo de la Comunicación a través de una simple frase: “Ponga la basura en su lugar”, que se convirtió en un jingle que casi de inmediato tomó la calle y el corazón y la memoria de todos los mexicanos.
Visto a la distancia de los años fue una campaña que parece sencilla, pero que ningún otro gobierno ha podido replicar. Morena cree que con repetir la misma mentira hasta el cansancio van a convencer a la gente cuando uno está viendo a diario los momentos de basura y los miles de baches que Clara Brugada no ha podido tapar de ningún modo: y no ha podido porque no sabe.
Así y todo, el basurero que se encarga de recoger los desperdicios en mi manzana me salió con un discurso bastante interesante, hay que reconocerlo.
Él me dijo: “Ahora vamos a recoger la basura seleccionandola desde los hogares. Queremos que cada quien, en su casa, nos entreguen un día los desechos orgánicos y al día siguiente los inorgánicos. Un día sí y otro también, pero ya clasificados: y empezamos con los orgánicos”, dijo el trabajador.
Todo lo cual nos parece muy bien, pero… ¿y la campaña en los medios apá?
Quienes nos dedicamos a la comunicación comercial masiva llevamos décadas escuchando cómo cada nuevo gobierno, sin importar su ideología, nos ofrece que, ¡ahora sí! va a haber una campaña como aquella tan célebre que mencionamos al principio de esta nota. Incluso, en no pocas ocasiones, se nos ha dicho que ya tiene el presupuesto necesario. Y nada.
Todo lo cual nos lleva a sugerir que, ya viendo los esfuerzos que el personal de limpia está haciendo, urge que el gobierno haga la campaña necesaria y que se asegure que el mensaje llegue a todos.








