Supongamos que tú, lector querido, sufres de una enfermedad que, para aliviarte, tienes que tomar un frasco de pastillas completo, conforme a la dosis y la posología que te marque el médico.
¿Qué pensarías del charlatán que te dijera “si no le alcanza para todo el frasco tómese nomás una pastillita”? Obvio que te está engañando y tratando de quedarse con tu dinero.
El Dr. Jean Domette, insigne maestro de muchas generaciones de publicistas de este país, acostumbraba a decir: “exhibir un solo comercial en TV es como hacer pipi en el mar”. Pues esa es la estafa que no pocos proveedores de empresas de servicios de publicidad programática en medios de vía pública se empeñan en vender a las marcas. Y muchos lo logran con la ayuda de agencias de medios sin escrúpulos.
Partamos de la base que por publicidad programática debe entenderse a aquella que busca ocupar, en el último momento, a aquellos espacios que ya no se vendieron y que corren el riesgo de perderse: es una práctica muy común en medios electrónicos, pero que en publicidad exterior NO funciona porque nadie sabe con certeza cuál es el tiempo mínimo de exhibición que deben tener esos espacios no vendidos en la calle… ¿un día, una semana, un mes? Lo que sea tiene que ser un tiempo prolongado: no se vale que solo sea un ratito porque así nadie la ve.
Tendría que tenerse la cuenta de cuántas personas pasan a diario frente al anuncio y en qué horarios. Y, aún así, que sean solo 20 segundos al día, no sirve porque no los va a ver nadie. Pero las empresas y sus agencias de medios, insisten en la falacia, que ya es un robo.
¿Nombres? Hay muchos, pero la más conocida es la empresa AdsMovil OOH en donde Marco Muñoz, Estratégia de Negocios, Marketing & Comercial.
¿A qué están jugando esas agencias de medios que mienten a sus clientes y les venden chochitos en vez de la publicidad profesional que les prometieron?








