Acaba de pasar el Super Bowl 34 y el Círculo de Oro 2025 está a punto de suceder. O sea que escribo este artículo cuando todo mundo celebra la creatividad publicitaria. Porque, entre otras lindezas, sus organizadores han posicionado al Super Bowl como a una gran fiesta en la cual las cosas son tan únicas e increíbles que incluso, hay gente que ve la transmisión por TV sin más interés que por los comerciales que ahí se exhiben: son tan creativos y espectaculares que al auditorio ya NO le interese el programa (que de por sí es excelente), sino el extraordinario contenido comercial que solo ahí puede apreciarse.
Que yo recuerde, eso solo ha sucedido en México en muy contadas asociaciones, cuando la gente solo veía un programa, a cierta hora para apreciar a un spot en específico. En el caso que recuerdo, ese anuncio era de Evenflo, que pasaba en el Canal 2 en la primera telenovela de la tarde y que muy pronto ganó calle. Digo, de eso es lo que yo me acuerdo, pero sin duda debe haber otros casos en tu mente, querido lector. O sea que, de que se puede, se puede.
Si no hemos podido replicar aquí algo similar debemos de partir del hecho de que no todo es culpa nuestra: es culpa, principalmente, de los medios, empezando por Televisa y TV Azteca.
Televisa lleva años perdiendo auditorio como agua entre las manos sin que Bernardo Gómez Martínez y compañía hagan nada. Y no lo han hecho, (llevan décadas dizque trabajando en el error porque no saben). Todo lo cual significa una espléndida oportunidad para aquello colegas que SÍ quieran corregir esas fallas de un pasado reciente. Pero para generar más ventas y no solo ganar premios . Los premios no se comen ni dan a ganar más ventas.








